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Familia de Delcy Yapor perdona al autor de su muerte y llama al país a reflexionar

La familia de la señora Delcy Yapor Concepción, muerta de manera accidental por el exmilitar Franklin Padilla Núñez, quien disparó a dos sospechosos de robo en momentos en que ella transportaba niños a la escuela, extendió un mensaje de perdón y llamó a la reflexión a la República Dominicana. En un mensaje enviado a Acento.com.do, la familia Acosta Yapor expresó agradecimiento a sus amigos y hermanos de fe, y a todo el pueblo dominicano, por la solidaridad y el aliento. “Es un hecho cuyas dimensiones se definen por sí mismo. Un hecho que la sociedad ha asumido como una estocada, un grito que nos obliga a pensar qué es lo que está pasando en nuestro país”, subraya en su comunicación.

“Delcy así lo hubiera querido, porque ella era una mujer de una profunda fe cristiana, una mujer de Dios, que hizo del perdón, del amor al prójimo, de la caridad, de la misericordia, su principal motivo de vida, y que amaba a los niños como si fueran sus propios hijos”.

Asimismo, indicó que, tal como lo habría hecho la señora Delcy Yapor Concepción, envía un abrazo a la familia del exraso, que hoy también sufre por lo ocurrido.

“Probablemente es un buen hombre, que pudo pensar que hacía un servicio ciudadano al tratar de detener a dos supuestos delincuentes”, precisó la familia.
A continuación el texto completo:
Al pueblo dominicano
La familia Acosta Yapor agradece las expresiones de solidaridad que personalmente, a través de los medios de comunicación y las redes sociales ha expresado la sociedad dominicana, en todos los estamentos, por la muerte de nuestra siempre bien amada y recordada Delcy.

Es un hecho cuyas dimensiones se definen por sí mismo. Un hecho que la sociedad ha asumido como una estocada, un grito que nos obliga a pensar qué es lo que está pasando en nuestro país.

La muerte de Delcy es una tragedia que no solo envuelve a nuestra familia, a sus amigos y amigas, a nuestra comunidad de El Buen Pastor y a la Iglesia: su muerte también toca a la familia de quien probablemente es un buen hombre, que pudo pensar que hacía un servicio ciudadano al tratar de detener a dos supuestos delincuentes.

A esa familia que hoy también sufre le extendemos un abrazo.

Delcy así lo hubiera querido, porque ella era una mujer de una profunda fe cristiana, una mujer de Dios, que hizo del perdón, del amor al prójimo, de la caridad, de la misericordia, su principal motivo de vida, y que amaba a los niños como si fueran sus propios hijos.

Delcy era una persona entregada al servicio, fuerte, feliz, luchadora, que se hacía querer, solidaria, entregada a su familia y a su parroquia El Buen Pastor y a la Iglesia Católica.

Desde lo alto ella nos sonríe y nos acompaña.

Su esposo
Leandro Acosta
Diácono de la Iglesia Católica

Sus hijas
Jacquel, Betsy, Janel y Delcy Linnet

Su hermana
Jaqueline Yapor

Sus hijos políticos
Francisco Quintana, Omar Solano y Geovanny Contreras